Tanto Susana como Ismael Cala, su entrevistador, venían manteniendo un diálogo ameno. Y tal vez conociendo la sensibilidad y naturalidad con que la diva se refiere a la situación social en Argentina, el periodista le pidió que transmita su impresión sobre la actualidad del país.
Con mucha cautela, Susana primero aseguró: “No sé, hace más de dos meses que estoy afuera. Espero que mejore en todo sentido. Sobre todo la seguridad, que es lo que más me preocupa, y lo que más le preocupa a la gente. Yo siempre hablo de la inseguridad porque me han pasado cosas con gente que amaba y ha muerto. Pero no es un tema que tenga que hablar yo, porque los artistas en política no se tienen que meter mucho”.
Y si bien no existen respuestas perfectas, la contestación de la diva fue bastante mesurada. Sin embargo, Susana necesitó comprobar su diplomacia, luego de que el conductor dio paso a una pausa. “¿Quedó bien lo de la política? Sino mañana llego y me pegan un tiro”.
Fue en ese instante que le avisaron que a pesar de que el conductor había anunciado el corte, todavía seguían transmitiendo en vivo por twitcam (una cámara web que se puede ver a través de Twitter). El rostro de Susana se transformó en una expresión de horror, tal vez suponiendo la repercusión que tendría esa suerte de sincericidio.