Por su parte, el abogado Eduardo Paredes, defensor de Ovando, consideró que el testimonio del comunicador Waldemar Florentín ante el Tribunal “no tiene ningún valor, porque son dichos de la mamá de María, y ella ya fue excluida”. Añadió que “no se refiere al hecho, lo que trata es de armar el perfil de la mujer. Sobre el hecho en sí, lo único que está probado en el juicio es que el Estado no tiene ni la mínima asistencia, ni organización y trabaja sobre estos temas con mujeres precarizadas y en negro”.