Río de Janeiro es hoy el epicentro del carnaval brasileño con una programación intensiva de 82 comparsas y bandas callejeras que caldean la fiesta las 24 horas del día, mientras las escuelas de samba calientan motores para sus espectaculares desfiles de mañana y el lunes.
La comparsa más multitudinaria, el Cordão da Bola Preta, congregó a cerca de 2,2 millones de personas, según la Policía Militarizada, en la avenida Río Branco y las calles adyacentes en el corazón financiero de Río, donde prácticamente era imposible transitar.