"A todos nos gusta tener siempre más, es natural, es una conducta del hombre, no vamos a venir a descubrir la pólvora en esto, ni a hacernos la gallina distraída, pero me parece que cuando esto traspasa determinados límites adquiere más que la humana condición de querer más, la irracionalidad de creer que todo es posible y además que nadie se va a llevar nada al más allá", sentenció.
Recordó, a propósito, las pérdidas de granos en los silos bolsas de las localidades bonaerenses de Carlos Casares y Azul, afectadas por las inundaciones y, tras aclarar que esas pérdidas, "nos nos alegran para nada", recordó que les había recomendado que vendieran la producción ya que estaban "a buen precio". "Les dije vendan, que está bueno el precio, no quieran especular por si vale un peso más el dólar o baja un peso la soja", precisó la mandataria.
Y de inmediato, en presencia de sacerdotes que participaron de la entrega de viviendas entre el gobierno y Cáritas en Córdoba, pidió: "Por favor abandonemos esas conductas, la avaricia es un pecado capital, sobre todo para aquellos que tienen la suerte de tener buena posición económica". En ese sentido, aseguró que "hay que dar por tierra a las especulaciones", tras sostener que "hay algunos que lo creen", y de inmediato hizo una convocatoria a los argentinos, a quienes pidió que "más que leer, piensen lo que sucedió en los últimos nueve años y de lo que nunca seremos capaces de hacer".
"Lo que nunca vamos a hacer es porque somos responsables y sobre nuestras espaldas pesan 40 millones de argentinos", subrayó la Presidenta, al encabezar un acto en el Salón de las Mujeres del Bicentenario, donde entregó viviendas a través de
videoconferencias y en el que anunció una resolución de la Secretaría de Comunicaciones por la cual las compañías de telefonía móvil no podrán cobrar llamadas o mensajes que no se hayan concretar. Del acto participaron el vicepresidente, Amado Boudou y varios funcionarios del gabinete nacional, y legisladores del oficialismo.